La conjugación de los verbos en español se organiza en tres modelos (primera en -ar, segunda en -er y tercera en -ir) y tres modos principales: indicativo, subjuntivo e imperativo.
Cada modo se divide en tiempos simples (como presente, pretérito imperfecto, futuro simple y condicional simple) y compuestos (formados por el auxiliar haber + participio, por ejemplo he cantado).
Verbos regulares: Mantienen la raíz y añaden desinencias fijas (ej. hablo, comí, viviré).
Verbos irregulares: Presentan cambios en la raíz o desinencias especiales (ej. tengo, fui, salgo, hago).